Desde Inteligencia de Negocio (sic) han dado respuesta, por la vía de los hechos, a las quejas por el desastre que supone la aplicación del nuevo modelo de gestión de colas: no les importa en absoluto lo que dicha chapuza les parezca a los clientes y mucho menos lo que nos parezca a los trabajadores que tenemos que soportar las consecuencias de este desvarío.
De la tontuna de tomar a los clientes por idiotas con esos códigos de letras y números sin ningún sentido, creyendo que con eso ocultan la arbitrariedad y la injusticia de este sistema que esos mismos clientes que son relegados en la cola ven con sus propios ojos, nada mejor que tomar nota de la publicidad que nuestra competencia hace en Asturias: “Te llamamos por tu nombre. No por tu turno”. Les falta poner: agradecemos a Inteligencia de Negocio de Unicaja la campaña de captación de clientes que nos están haciendo gratis.
Las quejas que sobre este tema envían los clientes al Defensor del Cliente, reciben la típica respuesta haciéndose los suecos y remitiendo a ese departamento de cerebros privilegiados dichas quejas donde, al parecer, son archivadas inmediatamente en la papelera.
ASUNTO: Dispensador de turnos
En respuesta a su reclamación, queremos expresarle que lamentamos sinceramente la situación que nos describe y las molestias que esta haya podido ocasionarle.
De acuerdo con lo establecido en el Reglamento que regula las funciones de este Departamento, no nos resulta posible emitir un pronunciamiento sobre la cuestión planteada, al encontrarse fuera del ámbito de nuestras competencias.
No obstante, con el fin de contribuir a una adecuada valoración de los hechos y a la mejora de la calidad del servicio prestado por la Entidad, hemos trasladado el contenido de su escrito al Departamento competente para su conocimiento, análisis y consideración (....)
Para ser justos y no caer en la demagogia, hemos de reconocer que hubo días en que este Nuevo Modelo de Gestor de Colas y Cabreo de Clientes y Trabajadores no nos generó muchas molestias. Los días en que dejó de funcionar, para ser exactos.
A la espera de que o bien se corrija este disparate o bien se nos demuestre a los trabajadores las ventajas y los beneficios que está reportando esta ocurrencia, insistimos: da la sensación de que tenemos el enemigo en casa.
Asturias, 23 de octubre de 2026
