Es
público y notorio que el funcionamiento (muy manifiestamente
mejorable, por decirlo sin improperios) de nuestro sistema
informático y de nuestra APP nos está trayendo muchos problemas y
nos está perjudicando gravemente, especialmente en territorios como
Asturias, donde hay que reparar el estropicio de tantos años de
voladura intencionada.
Sin
ser expertos en estos temas, no hace falta muchas cavilaciones para
deducir que reparar estas incidencias y desarrollar un sistema
informático que funcione adecuadamente y no nos tenga
permanentemente en las redes y en la prensa como objeto de noticias
negativas requiere de dos cosas: voluntad y dinero.
El
dinero, según lo publicado por la propia dirección, no falta.
¿Por
qué, entonces, no se hace lo que se tiene que hacer?
¿Por
qué se sigue parcheando lo que no se puede arreglar con más
remiendos?
¿Hay
algún plan en desarrollo para abordar este problema?
Si
lo hubiera o hubiese ( y esperamos que lo haya, por motivos obvios)
¿Es secreto de estado o podemos conocer sus lineas generales y sus
plazos los trabajadores de a pie que soportamos las consecuencias de
este mal funcionamiento reiterado?
A
esta situación, ya de por sí desagradable, se suman circunstancias
como la que exponemos seguidamente.
En
Asturias, una oficina lleva varios días sin que el Neos funcione en
ninguno de los puestos. El único cajero automático de que dispone
no funciona por haber sido vandalizado sin que se proceda a su
reparación. La Directora de Zona, que se destaca por una cansina y
contraproducente (a los profesionales no se les debe tratar como a
niños en la guardería) estrategia de presión en torno a los
objetivos, hace como que no pasa nada y sigue insistiendo en sus
exigencias. Los clientes, que tienen justo enfrente una oficina de la
competencia, salen jurando en arameo y divididos entre los que se
acuerdan de nuestro padre y quienes se acuerdan de nuestra madre.
Esto
que contamos (como todo lo que publicamos) no esta basado en rumores
ni ocurrencias, sino que responde a hechos reales fácilmente
contrastables que, por sentido común y por el interés de todos, no
pueden seguir sucediendo.
A
la espera de que la dirección haga lo que tiene que hacer,
seguiremos informando.
05
de marzo de 2026
P.D.:
Desde la CSI nunca (ni cuando los Horribles y sus mariachis
sindicales venían con el hacha en la mano) nos hemos sumado al
catastrofismo ni hemos apostado a ese pesimismo de quienes nos
inundan a circulares (35 en enero y 51 en febrero, según nuestros
cálculos) hiperventiladas y sobreactuadas sobre lo mal que va todo,
después de haber firmado los acuerdos que nos llevaron a situaciones
intolerables.
Según
nuestra modesta (y molesta) opinión, haber hablado cuando todos
callaban y cuando el decir y hacer ciertas cosas en defensa de los
derechos de los compañeros no salía gratis, debería distinguir lo
que dice la CSI entre tanto ruido inútil y tanta furia impostada.
Seguimos
apostando por una plataforma sindical unitaria que permita una
negociación seria y productiva para los trabajadores.
Esperamos
que, intereses electorales aparte, se imponga el sentido común y que
todos los sindicatos nos pongamos de acuerdo en lo que tenemos que
ponernos: la defensa de los derechos de nuestros compañeros.
Y
que no nos llamen ilusos por tener esa ilusión.