Comisión de Relaciones Laborales: más de lo mismo, o sea, nada de nada
Repetimos lo dicho en la circular referida a la reunión anterior:
En la reunión de hoy en Málaga, una vez más, la dirección no ha efectuado ningún avance significativo que permita abordar una negociación con posibilidad de acuerdo, por lo que la situación continúa tan paralizada como hasta ahora, con lo que los problemas se enquistan sin resolverse y se acumulan a otros que cada día generan más tensión y más descontento en los trabajadores: la presión comercial basada en el garrotazo y tentetieso que algunos mandos intermedios aplican a su muy personal manera, por ejemplo.
Por nuestra parte, en todo lo hablado hemos mantenido lo dicho hasta ahora:
Las aportaciones a nuestros planes de pensiones pendientes de devolver a raíz del ERE Fraudulento de 2014 son salarios que deben ser aportados ya, sin descuento adicional a la pérdida de poder adquisitivo y a la pérdida de revalorización de los Planes desde 2014-2017 hasta hoy, sin quita alguna y sin ningún plan de recuperación de varios años ligados a índices que no aseguran nada, más aún cuando con los excedentes del Pecajastur, la empresa está ahorrando las aportaciones que tendría que efectuar.
En el caso de los préstamos a empleados, la dirección debe asumir su responsabilidad como tal y no escudarse en la imposibilidad de acuerdo con los sindicatos para no despejar la lógica incertidumbre de los compañeros afectados (todos, obviamente, pero especialmente los más jóvenes, con una mayor hipoteca y los de menor salario en general).
En esto como en lo demás, es a la dirección a la que corresponde o bien presentar una propuesta que la mayoría sindical pueda firmar o bien tomar medidas unilaterales que, damos por supuesto, no van a suponer ninguna represalia contra los trabajadores por la falta de firma sindical.
Resumiendo: la pelota sigue en el tejado de la empresa, que sabe de sobra qué oferta puede concitar el apoyo de la mayoría sindical como lo supo en otras ocasiones (para bien o para mal, para mal siempre en el Banco Horrible Liberbank) y conoce también de sobra qué directivos están sobrepasando los límites de sus atribuciones, contradiciendo, además, los mensajes de la alta dirección y el código ético (del estético, ni hablamos) que nos ampara y nos obliga a todos.
No bastan, aunque no sobren, las palabras bonitas y los discursos motivadores, si no van acompañados de medidas reales que vayan en el mismo sentido.
21 de mayo de 2026