21 abril 2008

VOTA CSI: EL VOTO QUE VALE

¿QUE ELEGIMOS REALMENTE EL DIA 7?

Entre el despliegue de cartas personalizadas, folletos a todo color, visitas a oficinas y reparto de variado merchandising a que hemos asistido en los últimos días, echamos de menos una explicación entendible de lo que realmente se vota en las próximas elecciones. Esperamos que para subsanar este lapsus sirva esta modesta circular en blanco y negro.

¿Qué elegimos realmente el día 7?

En vista de lo publicado hasta ahora, con promesas de cambio y plataformas de gobierno varias, sería conveniente comenzar aclarando lo que no elegimos el día 7 de mayo.

No elegimos al Presidente de la Caja
No elegimos al Director General
No elegimos al Equipo Directivo

(En el caso de que esa fuese la elección, por nuestra parte estaríamos hablando de botar y no de votar).

En las próximas elecciones, los trabajadores de oficinas vamos a votar a quienes van a defender nuestros derechos en unos momentos en que esta labor no es precisamente sencilla, dado que contamos con una dirección que centra sus esfuerzos en la pelea contra los trabajadores de la Caja, para regocijo de una competencia cada día más agresiva, a la que, por falta de estrategia y liderazgo, se le están regalando espacios y campos de actuación de difícil recuperación.

También elegimos a quienes nos representarán en el caso de una hipotética negociación con la dirección. Decimos hipotética, porque llevamos años en los que, a cualquier reunión con la dirección se le denomina, por aquello de darle más empaque, negociación. Para que pueda hablarse de negociación debería haber una mutua intención de buscar un acuerdo que satisfaga los intereses de ambas partes (dirección y trabajadores) en base a criterios de equidad y, sobre todo, sentido común.

Después de lo que hemos visto en los últimos años, ¿Alguien se cree que la actual dirección tiene el menor interés en negociar algo?. Más aún: ¿No es una irresponsabilidad sindical alentar expectativas de negociación en el momento actual, cuando sabemos sobradamente que esta dirección no va a negociar nada y sólo pretende conseguir la firma sindical para avalar el desarrollo de un modelo de gestión intolerable tanto para los trabajadores como para el futuro de la entidad?.

Como ejemplo de lo pernicioso que puede ser llamar negociación a cualquier cosa y repetir incansablemente esta palabra como si fuera un mantra tibetano a la espera de que su sola invocación resuelva todos los problemas, resulta como mínimo llamativo que, en vísperas de elecciones sindicales, algunos sindicatos se reúnan, cada uno por su lado, con la dirección para “negociar” un acuerdo postconvenio (cuando el Convenio Estatal ya se ha firmado hace 6 meses) y nos comuniquen, unos que ven “buena voluntad” (sic) en la dirección y otros que “no hay avances en la negociación” (¿cuál negociación?).

Por lo que realmente votamos y elegimos el día 7, CSI considera que la acción sindical debe pasar ineludiblemente por explicar a los trabajadores las cosas como realmente son, sin alentar falsas expectativas ni hacer promesas de imposible cumplimiento. Creemos que en estos momentos, los sindicatos debemos establecer una estrategia de resistencia frente a los continuos atropellos que venimos sufriendo, que parta de la denuncia permanente de un modelo de gestión insostenible y que tenga como objetivo además de detener el desarrollo de los Planes de Destrucción Masiva actualmente en marcha que, cuando esta dirección se vaya (cosa que con el esfuerzo de todos va a ocurrir más temprano que tarde), quienes asuman la dirección de la Caja tengan que sentarse a negociar de verdad.

En ello estamos
21 de Abril de 2008

17 abril 2008

ELECCIONES SINDICALES


Venimos simplemente a trabajar,
como uno más,
a arrimar el hombro al tajo.
(La Bullonera)

El día 7 de Mayo se celebran elecciones sindicales en la Red de Oficinas de Asturias de nuestra Caja.

CSI concurre a estos comicios por primera vez desde que, en 2004, se fundó la Sección Sindical de Cajastur. Nuestra intención, en aquel tiempo, era realizar un trabajo sindical basado en la militancia, el rigor y el compromiso, sin disponer de delegados ni de horas sindicales, para que, al llegar a estas elecciones, pudiéramos presentar una trayectoria que generase la confianza y el apoyo de los compañeros.

Cómo todos sabéis, nuestra manera de practicar el sindicalismo no goza precisamente de grandes simpatías entre quienes nos dirigen, por lo que esta estrategia inicial tuvo que adaptarse a situaciones nada fáciles (los Designios del Señor Son Inescrutables), pese a lo cual pensamos que el balance de nuestra actuación no resulta desdeñable.

Igualmente creemos que en las circulares que hemos escrito (tanto las publicadas como las censuradas), en nuestras intervenciones en la Asamblea General y en todos los foros en los que hemos tenido posibilidad de hacer oír nuestra voz, en nuestra participación en movilizaciones reclamando la creación de empleo estable, denunciando la política represiva de la dirección y los continuos atropellos a nuestra dignidad profesional y personal, en la exigencia de una gestión transparente y profesional, en la crítica rigurosa y documentada de decisiones como mínimo discutibles que pueden comprometer el futuro de la Caja, ha quedado reflejada nuestra manera de entender el trabajo sindical, nuestra determinación de no permanecer cruzados de brazos mientras se deteriora de forma intolerable la situación de la Caja y nuestra idea de que frente a la resignación y el pesimismo debemos transmitir a los trabajadores la seguridad de que juntos podemos conseguir un futuro mejor en esa parte fundamental de nuestras vidas y la de nuestras familias que es la relacionada con nuestro trabajo.

Viendo el bombardeo de circulares de esta larga precampaña y conociendo de primera mano el hastío a que nos puede llevar la combinación de la presión a que nos somete el trabajo diario junto con el guirigay intersindical permanente que solo beneficia a la Dirección y perjudica gravemente a todos los trabajadores, CSI pretende realizar una campaña electoral razonable, sin promesas incumplibles y sin escribir cartas a los reyes magos (las mismas de la campaña electoral anterior, y de la anterior y de la anterior, etc., etc.), donde prime el debate de proyectos sindicales y no la guerra sucia entre aparatos a la búsqueda de parcelas de poder.

En ello estamos
17 de Abril de 2008