23 junio 2008

¿NEGOCIACIÓN? ¿QUÉ NEGOCIACIÓN? (2)

El jueves, a última hora de la mañana, recibimos una convocatoria de reunión remitida por la dirección para el martes 24, con el siguiente (y escueto) orden del día:

Mejoras Post - Convenio Colectivo para los años 2008-2010

Sin tener hasta el momento ninguna información adicional por parte de los sindicatos que, al parecer, ya han llegado a un acuerdo con la dirección, CSI manifiesta lo siguiente:

  • Nos parece lamentable que se esté siguiendo la estrategia de la dirección, que pretende elegir con quién negocia qué cosas, obviando el principio fundamental de la negociación colectiva y el derecho de todos los trabajadores a estar representados en la mesa de negociación.
  • Esta convocatoria a última hora tiene todo el aspecto de ser un mero trámite para cumplir con la obligación legal de que todos los sindicatos participen en la negociación de un acuerdo que, en el caso de que contenga un cambio de jornada como al parecer se pretende, necesita la firma de la mayoría sindical.
  • En cumplimiento de nuestra responsabilidad sindical acudimos a la reunión citada, con el compromiso de informar a todos los compañeros sobre el contenido de la misma, ya que consideramos que el secretismo, la rumorología o la información “entre enterados” no son los instrumentos adecuados respecto a la acción sindical.

23 de junio de 2008

12 junio 2008

EL “TRABAYAOR PERMISTERIOSU” CONTRA EL “MYSTERY SHOPPING”

Entre los múltiples sistemas de control a los que es sometido nuestro trabajo cotidiano (campañas, objetivos, informes anuales para el pago de la paga variable, auditorias diversas, vigilancia de nuestra actividad en internet, encuestas de satisfacción telefónica a los clientes, etc., etc.) hay una que resulta especialmente patética, más aún si tenemos en cuenta que en estas actividades se derrocha inútilmente un dinero que se recorta de nuestros salarios y de otros servicios que sí son necesarios para la atención de calidad que siempre ha caracterizado a la Caja. Nos referimos, claro está, al “mystery shopping”, modernista anglicismo por el que nuestra dirección paga a una empresa para que, mediante la utilización de supuestos clientes camuflados, se evalúe la calidad de nuestra atención al público.

Ante el último informe de la consultora agraciada con la adjudicación de este servicio y como ya estamos francamente hartos de recibir continuamente lecciones acerca de lo que deberíamos hacer en nuestro trabajo, hemos creado la figura del “trabayaor permisteriosu” que, haciéndose pasar por un trabajador normal, se dedica también a evaluar la calidad de servicio de aquellos que, demasiado a la ligera según nuestro criterio, evalúan a su vez nuestra calidad de servicio (el bucle evaluatorio).

En base a las encuestas del “trabayaor permisteriosu” podemos establecer algunas pautas de mejora de la actividad del “mystery shopping”, para que, aunque siga resultando inútil, no sea por lo menos demasiado ridícula:

No resulta demasiado creíble la aparición en la oficina de una persona joven, sin relación con la Caja que, de buenas a primeras, pide información sobre fondos de inversión “de perfil conservador” (sic).

Tampoco entraña ningún credibilidad la presencia de un supuesto cliente que, sin aclarar el tipo de inmueble que, en teoría, va a adquirir, pregunta por “el diferencial que aplicamos a un préstamo hipotecario referenciado al euribor” (resic).

El hecho de que, guiados por nuestra natural bondad y nuestra solidaridad como trabajadores, les sigamos la corriente a las personas que no tienen más remedio que ganarse la vida trabajando en ese tipo de tareas, no significa ni mucho menos que pasen desapercibidas. Al contrario, de todos es sabido que la presencia de estos “mystery shopping” es advertida de inmediato, cosa nada difícil, por otro lado.

Una vez puestos a hablar de calidad de servicio, y sin coste adicional alguno, nos preguntamos si en vez de gastar dinero en este tipo de iniciativas de dudosa utilidad no sería más prudente mantener una serie de servicios cuya modificación (a peor) está suponiendo un deterioro evidente en calidad y en eficacia. A modo de ejemplo:

¿Cuánto se ahorra realmente en dinero y cuánto se pierde en rapidez y eficiencia con el cambio del servicio de entrega y recogida de valija?

¿Cuál es el coste de haber anulado el antiguo servicio de centralita y la posibilidad de consultar directamente con los compañeros de departamentos y servicios centrales las diversas incidencias y problemas de operatoria que, muchas veces en presencia de los propios clientes e incrementando la cola correspondiente, nos obligan a interminables esperas telefónicas y a la realización de múltiples llamadas?

¿Cómo incide en la calidad de atención a nuestros clientes las últimas modificaciones de las estructuras de los distintos departamentos en los que ya no sabemos quién se ocupa de qué cosa y a quién tenemos que dirigirnos para resolver dudas o solventar problemas?

12 de junio de 2008

03 junio 2008

INTERVENCIÓN DE CSI EN LA ASAMBLEA GENERAL DE LA CAJA


Esta Asamblea General de la Caja presenta una importante novedad respecto a las celebradas en los últimos años: la crisis económica que venía incubándose ya se empieza a manifestar en toda su crudeza y por lo tanto, no parece procedente que, como en ejercicios pasados, cualquier crítica a la gestión del equipo directivo sea sepultada, como anteriormente ocurría, con una avalancha de cifras de beneficios oportunamente publicitada en la prensa regional.

En este momento, asistimos a una crisis de carácter mundial, cuya magnitud y duración no puede ser predecida por nadie y que afecta y va a seguir afectando a nuestra Caja. Pero la crisis no puede ser utilizada como antes lo fueron los beneficios para impedir que se pongan de manifiesto las críticas a la gestión del equipo directivo de la Caja, porque del acierto o el error en la toma de decisiones estratégicas va a depender desde qué posición de fortaleza podemos afrontar esta crisis y cuál va a ser nuestro margen de maniobra ante las turbulencias económicas que nos esperan.

Y por eso, entrando en detalle, sería bueno saber si la decisión de acometer una estrategia de expansión desorbitada en el momento en que la burbuja inmobiliaria ya daba síntomas de estar agotándose nos va a traer serios problemas o, si por el contrario, se sigue manteniendo esa curiosa teoría de que es la red de expansión la que está aportadoen gran medida los beneficios que genera nuestra Caja, sin aclarar que gracias a los beneficios generados aquí en Asturias se pudo acometer esta aventura expansionista de incierto resultado. ¿Sigue manteniendose como en asambleas anteriores que la red de expansión es una óptima estrategía de crecimiento? ¿Es posible que la crisis inmobiliaria afecte a las Cajas que tienen su raíz en esas regiones y no nos afecte a nosotros que somos los últimos en llegar a ese mercado? ¿No nos afecta el incremento de morosidad registrado en zonas donde hemos realizado dicha expansión en una época en la que los precios de los inmuebles ya estaban claramente sobredimensionados respecto a su valor real?.

Con ser la estrategía de expansión uno de los motivos de preocupación más acuciante, hay otras iniciativas que criticamos en su momento y que, hoy en día, consideramos que no aportan nada a la necesaria fortaleza de la Caja en este periodo de crisis, más bien al contrario. Veamos algunos ejemplos:

Liberta. Definida como un servicio dirigido a particulares y grupos familiares que, por su volumen de ingresos o nivel de patrimonio mobiliario, precisan de una gestión más especializada. ¿Ha conseguido un incremento significativo de clientes de este segmento a base de arrebatárselos a otras entidades o más bien, se ha generado unas cifras de negocio artificiales a base de arrebatar a las propias oficinas de la Caja los clientes de este perfil?

Banco de agentes (también llamado Banco Liberta). ¿Sigue, como en ejercicios anteriores generando beneficios un banco sin ningún cliente en el que hemos invertido decenas de millones de euros?.

Externalización del servicio informático. ¿Todavía no podemos saber cuál será el plazo final del desarrollo de Infocaja? ¿El retraso acumulado de varios años sobre los plazos previstos y de un número desconocido de millones de euros sobre el presupuesto inicial no tiene ningún responsable? ¿Se va a exigir a la multinacional Accenture algún tipo de responsabilidad económica por esta desviación en plazos y en presupuestos? ¿Esto también es culpa de la crisis de las hipotecas subprime en los EEUU? ¿Sigue considerándose una decisión acertada el cierre del CPD de la Caja para poner en manos de Accenture nuestros desarrollos informáticos?.
Nadie puede negar la existencia de una crisis real y nadie puede negar tampoco que para gestionar esa crisis, la Caja necesita una plantilla cohesionada y motivada, que haga lo que siempre se consideró la marca de la casa: ser en todos los pueblos y en todos los barrios la imagen de eficiacia en el servicio a nuestros clientes. Necesita por tanto, un equipo directivo que lleve acabo una gestión de recursos humanos dirigida en ese sentido: cohesionar y motivar a la plantilla con un proyecto de Caja creible y asumible y con la puesta en valor de un capital humano cuya importancia es fundamental en estos momentos.

A las situaciones que todos los sindicatos denunciabamos en anteriores asambleas y a las que no se han dado respuesta positiva alguna (ceses y traslados de directores e interventores con años de servicio a la entidad por el sólo motivo de haber participado en las pasadas movilizaciones, la utilización torticera de la movilidad geográfica hasta 25 kilómetros reconocida por el Convenio Colectivo como herramienta de castigo, por ejemplo), se suma el reciente cese injustificado de más de 40 gestores de particulares, una decisón intolerable que se suma a una lista ya demasiado larga y que no hace más que poner de relieve la urgente necesidad de un cambio en el equipo directivo, que, según nuestra opinión, ni era válido en los tiempos de los grandes beneficios ni, mucho menos, lo es ahora.

Mientras los trabajadores de la Caja reciben este trato inmerecido, la suma de las retribuciones del denominado personal clave (el Presidente, el Director general y once directores de area), se incrementaba durante el ejercicio pasado en un 11,93 %, llegando a suponer una cifra global de 2.439.000 euros (405.815.000 pts.), o sea una media por persona de 187.600 euros (31.216.000 pts.). Parece que como en todos los aspectos de la vida, en esto de la moderación salarial todos somos iguales, pero unos más iguales que otros.

También hay que advertir que la crisis va a golpear sobre todo a las economias familiares de nuestros clientes tradicionales:trabajadores, pensionistas, pequeños y medianos empresarios. La Caja no puede permitirse por tanto agravar esta situación con medidas que empeoren la situación económica de estas personas que, cabe recordar, son nuestra gente. Damos por supuesto que los representantes de los impositores ya habrán presentado su protesta por medidas tales como el cobro de hasta 30 euros por una llamada telefónica informando de la situación de descubierto de una cuenta o de impago de una cuota de préstamo. Cabe reseñar que hay muchas familias para las cuales estos 30 euros son una parte importante de los ingresos diarios (o la totalidad en muchos casos).

A nadie se le oculta que entramos en un periodo muy delicado, donde la más elemental prudencia aconseja gestionar la Caja con los trabajadores y no contra los trabajadores, con nuestros clientes y no contra nuestros clientes. Después de 13 años de sufrir el modelo de gestión del actual Presidente consideramos que ni él ni su equipo directivo están en condiciones de dirigir la Caja en estos tiempos que se avecinan y es necesario un cambio que nos permita afrontar estos nuevos tiempos en las mejores condiciones posibles.

Por todo lo anteriormente expuesto, y considerando que aprobar las cuentas que hoy se nos presentan sería tanto como dar por buena una gestión que, a nuestro entender, dista mucho ser positiva, desde la responsabilidad y el compromiso con la Caja vamos a votar en contra de dichas cuentas.


3 de junio de 2008

23 mayo 2008

¿NEGOCIACIÓN? ¿QUÉ NEGOCIACIÓN?

Ante las últimas circulares que aluden al desarrollo de una supuesta negociación entre la dirección y dos sindicatos (CCOO y CSICA) relativa a la aplicación del Convenio Estatal de Ahorro firmado en octubre, CSI manifiesta lo siguiente:

La patronal (y dentro de ella las Cajas que marcan la pauta, Caixa y Cajamadrid) siempre aborda la negociación del Convenio Estatal de Cajas, que afecta a más de 110.000 trabajadores, con la idea de implantar algunos de los asuntos que a medio y largo plazo le interesan (siempre relacionados con recortes salariales y pérdida de derechos para los trabajadores) y de forma que pueda aplicarse en cada una de las Cajas sin que la dirección de estas se sienta perjudicada porque en dicho Convenio se conceda a los trabajadores alguna "ventaja" que no tengan en dicha Caja.

La “razonabilidad” de los sindicatos que negocian el Convenio ha permitido que la patronal haya conseguido en los últimos convenios los traslados a 25 Kms a libre voluntad de la dirección, la movilidad funcional hacia abajo, la no generación de antigüedad para los compañeros de reciente ingreso hasta que lleven 19 años trabajando (parece claro que el próximo objetivo será liquidar la antigüedad como concepto para todos) y en este último convenio, la posibilidad de apertura por las tardes de un porcentaje de oficinas situadas en centros comerciales o polígonos (situación que en nuestra Caja ya tenemos porque UGT y USO lo firmaron con la dirección hace tiempo).

Cuando en Madrid se firma el Convenio, las direcciones estatales de los sindicatos firmantes se comprometen a que en cada Caja sus secciones sindicales no pongan "palos en las ruedas" para la aplicación de dicho Convenio y marcan las pautas para dicha aplicación (señalando incluso los argumentos y las ideas-fuerza que hay que hacer llegar a los trabajadores para defender la bondad del acuerdo).

Por lo tanto, de negociación en nuestra Caja, nada de nada. Esto viene firmado de Madrid y aquí no hay margen para ningún cambio importante a favor de los trabajadores. Por otro lado, con lo que ha llovido durante los últimos años, resulta penoso hablar de negociación con una dirección que tiene como principal herramienta de gestión de recursos humanos el garrotazo y tentetieso.
¿Por qué interesa hablar de negociación entonces?

A los sindicatos "negociantes" porque da una sensación de que hacen algo y de que tienen capacidad de interlocución (quiera decir esto lo que quiera decir) con la dirección.

A la dirección porque el día 3 de junio es la Asamblea General de la Caja y, como ya no se pueden callar las críticas con el chaparrón de cifras de beneficios de otras veces, es conveniente tener argumentos que demuestren su teórico buen talante.

En cuanto a la chiripitiflaútica ocurrencia de cambiar tardes de jueves por tardes de las jornadas con más carga de trabajo en las oficinas de todo el mes, esperamos que sólo sea una genialidad pasajera y, en último extremo, que sea sometida a consulta entre los trabajadores.

23 de mayo de 2008

22 mayo 2008

¿MODERACIÓN SALARIAL?

El Informe Anual de Gobierno Corporativo recientemente publicado (por obligación legal, obviamente) en la pagina web de la Caja, contiene los siguientes datos acerca de las retribuciones de lo que eufemísticamente se denomina en el propio informe “Personal Clave” (Sic), selecto grupo del que forman parte el Presidente, el Director General, y once Directores de Area: trece personas en total.

Según dicho informe, las retribuciones percibidas en conjunto por estas trece personas humanas durante el ejercicio 2007 suman la bonita cantidad de 2.439.000 euros (405.815.000 pesetas).

Aunque, al no pertenecer al “Personal Clave”, tenemos alguna propensión al mareo ante cifras salariales de esta magnitud, podemos deducir que la retribución media de cada uno de estos directivos alcanza los 187.600 euros (31.216.000 pesetas).

En el Informe correspondiente al año 2006 se señalaba que la suma de las retribuciones del Personal Clave durante ese año ascendía a 2.179.000 euros (362.555.000 pesetas), con lo que el incremento salarial conjunto de dicho grupo de directivos entre el año 2006 y el 2007 supuso la cantidad de 260.000 euros (43.260.000 pesetas), con lo que nos encontramos con la (relativa) sorpresa de que dicho incremento alcanzó una media de 20.000 euros (3.327.000 pesetas) por cabeza pensante, un 11,93% de aumento salarial durante el año 2007. Tal vez ese sea el I.P.C.P.C. (Incremento de Precios al Consumo para el Personal Clave) que, en vez del vulgar y populachero pollo inflado de hormonas, incluye la subida de precios del caviar de beluga.

Resumiendo: 13 Directivos de la Caja (entre ellos el Presidente y el Director General) cobran en conjunto 405 millones de pesetas y durante el año 2007 han tenido un incremento salarial del 11,93%.

¿Qué te parece?

A nosotros, lo mismo

22 de mayo de 2008

Próxima circular:
¿Negociación? ¿Qué negociación?