15 mayo 2008

UN DIGNO RESULTADO

Las elecciones sindicales celebradas el 7 de mayo en la red de oficinas de Asturias arrojaron el siguiente resultado:

UGT: 244 VOTOS - 7 DELEGADOS

CCOO: 237 VOTOS - 6 DELEGADOS

CSICA: 167 VOTOS - 5 DELEGADOS

CSI: 125 VOTOS - 3 DELEGADOS


Estas elecciones tuvieron lugar en unas circunstancias peculiares que es conveniente resaltar.

Por primera vez en un proceso de estas características, la Dirección no concedió horas para que los candidatos pudieran visitar las oficinas, con lo que un sindicato que se presenta por primera vez y que lógicamente no dispone todavía de horas sindicales no pudo realizar esas visitas, fundamentales para la campaña electoral. Nada más lejos de nuestras intenciones que intentar sembrar el infundio de que, siendo (seguramente por casualidad) CSI la única organización afectada por esta decisión, la Dirección pretendiese perjudicar las expectativas electorales de este modesto sindicato. Como ya sabéis sobradamente, no albergamos duda alguna sobre la rectitud de las intenciones y la imparcialidad de las diversas actuaciones de nuestro equipo directivo en esta y otras materias. Pero, por si acaso, apuntado queda el dato.

Por otro lado, el peculiar desarrollo de la colaboración a la que, en materia de medios materiales, está obligada la Dirección con vistas al correcto desarrollo del proceso electoral dio como resultado situaciones tan chuscas como la falta de papeletas y sobres (¿ ahorro de costes, mala intención o simple incompetencia?) que las diversas urnas itinerantes debían llevar consigo para poner a disposición de los electores, lo que, aparte de otros inconvenientes, podría haber dado lugar a una impugnación que obligase a repetir el proceso electoral.

Una vez relatadas estas situaciones, queremos manifestar nuestra satisfacción por el resultado obtenido, un digno resultado que nos abre las posibilidades de realizar un trabajo sindical a la altura de lo que nuestros compañeros se merecen. Hay que tener en cuenta que, a los 3 delegados electos hay que sumar los 2 que la Ley Orgánica de Libertad Sindical (LOLS) obliga (nunca mejor dicho) a concedernos (uno por haber obtenido representación y otro por tener más del 10% de los votos).

Queremos dar las gracias a todos los compañeros que hicieron posible este resultado.

Gracias a quienes tuvieron el valor de figurar en una lista con las siglas de CSI en esta empresa concreta en este momento concreto (no fue fácil y ellos los saben).

Gracias a quienes, sacrificando su tiempo libre, colaboraron en las múltiples tareas de la campaña electoral.

Gracias al equipo técnico que llevó adelante toda la actividad relativa al proceso electoral y al recuento de votos.

Y, obviamente, gracias mil (o dos mil) a las 125 personas que confiaron en este proyecto sindical y nos apoyaron con su voto.

No vamos a defraudarlos.

15 de mayo de 2008

05 mayo 2008

CARTA FIN DE CAMPAÑA

Estimado/a Compañero/a:

Como bien sabes, el día 7 de mayo se celebran elecciones en la red de oficinas de Asturias para elegir, entre las distintas opciones sindicales, a 21 representantes para que defiendan nuestros derechos en una situación complicada, donde a la existencia de una dirección sin capacidad de liderazgo y que no ha sido capaz en más de 12 años de desarrollar un proyecto de caja asumible o como mínimo creíble, se suma una crisis en el sector cuya magnitud todavía se desconoce, pero que indudablemente puede llegar a afectarnos.

Los ingentes beneficios que ha conseguido nuestra caja en los últimos años no han servido para que hayamos mejorado nuestras condiciones. Por el contrario, todos hemos sufrido un empeoramiento de nuestra situación laboral y salarial y hemos visto como año tras año, convenio tras convenio y acuerdo tras acuerdo, nuestro trabajo está peor retribuido y a nosotros, como trabajadores y como personas, se nos valora menos y se nos trata peor.

En nuestra Caja hemos asistido a un deterioro de las condiciones laborales y salariales que supera todo lo previsible. No ha sido por casualidad ni por una conjunción de factores imprevisibles, sino en aplicación de una estrategia consciente, con asesoramiento externo y complicidades internas (generosamente retribuidos ambos) que, para transformar la Caja en un híbrido de mal banco privado y peor negociado de intereses particulares, no repara ante nada. Con vistas a este fin, necesitan que los trabajadores estemos atemorizados, divididos, enfrentados entre nosotros, abocados al pesimismo y a la depresión.

Ante esta situación, quienes formamos CSI en Cajastur consideramos que los trabajadores debemos estar unidos, organizados, orgullosos de nuestro trabajo y de la empresa en la que trabajamos, dispuestos al compromiso profesional y personal que siempre hemos asumido, sabiendo que no podemos dejarnos amedrentar cuando esta en juego algo tan importante como nuestro trabajo y todo lo que significa, en el plano material y en el moral, para nosotros y nuestras familias.

Igualmente, consideramos que, tanto en nuestra Caja como en el sector de ahorro, el sindicalismo tiene que dejar de ser parte del problema para ser parte de la solución. Creemos que los grandes aparatos sindicales están más preocupados de mantener su status y en defender los intereses personales de sus dirigentes que en cumplir sus obligaciones respecto a los trabajadores a los que representan. No puede ser que después de años de beneficios record en las cajas, se venda como un gran triunfo conseguir convenios estatales con subidas salariales equivalentes al IPC mientras se le regalan a la patronal herramientas de represión como la posibilidad de trasladarnos hasta 25 kms. desde nuestro puesto de trabajo sin necesidad de justificar necesidad alguna o la movilidad funcional hacia abajo. Tampoco es admisible que un trabajador que comience ahora su vida laboral en nuestro sector tenga una perspectiva vital mucho peor que la de quienes llevamos más tiempo en esta profesión.

Porque no nos resignamos a permanecer de brazos cruzados mientras todo esto sucede, porque creemos que las cosas se pueden hacer de otra manera, porque queremos aportar nuestro esfuerzo a esta tarea de defender lo que somos y lo que pretendemos seguir siendo (profesionales y no vasallos), presentamos la candidatura de CSI a las elecciones sindicales del próximo 7 de mayo y te pedimos tu voto para ella.

Un saludo

02 mayo 2008

LAS GRANDES ESTRUCTURAS SINDICALES (Y LOS LIBERADOS*)¿PARTE DE LA SOLUCIÓN O PARTE DEL PROBLEMA?



De un total de 3348 delegados sindicales del Sector de Ahorro en todo el país, CSICA tiene 384 delegados, UGT 773 y CCOO 1.299. Estos tres sindicatos, los mayoritarios de nuestro sector, han firmado de forma conjunta varios de los últimos Convenios Estatales. En todos ellos, negociados en momentos de beneficios espectaculares de la Cajas, se presentó como un gran triunfo la consecución de subidas salariales en torno al IPC, mientras se ponía sordina sobre concesiones cuyo resultado no hemos tardado en padecer en nuestra Caja. Valgan los ejemplos siguientes:

En el Convenio Estatal 2003-2006, CSICA, UGT y CCOO firmaron que los trabajadores podemos ser trasladados hasta 25 km desde nuestro puesto de trabajo sin que la dirección tenga que justificar el motivo ni la necesidad del traslado.

En el mismo Convenio, CSICA, UGT y CCOO firmaron la polivalencia funcional (hacia abajo) que permite que Directores y Subdirectores puedan ser, una vez cesados, destinados a tareas del tipo del conteo de huchas, archivo de documentación, realización de fotocopias, siempre que estas tareas no sean realizadas de forma “prevalente” (sic).

Al margen de que la particular situación de nuestra Caja hace que la dirección utilice todas y cada una de las posibilidades y de los resquicios legales que la legislación laboral y los Convenios Colectivos le permiten como método de represalia, cuesta pensar de qué forma podría justificarse la aprobación de este tipo de medidas por parte de los representantes de los trabajadores.

Otra de las peculiaridades de los últimos Convenios Estatales, que según los sindicatos firmantes son muy positivos para los trabajadores, es que se firman sin que sea necesaria ningún tipo de movilización, manifestación o concentración, por lo que sólo caben dos posibilidades:

a) La patronal del sector esta formada por una serie de santos varones que trabajan secretamente por el triunfo de la clase obrera y cuyo único interés es el bienestar de los trabajadores.

b) Los dirigentes sindicales que negocian el convenio, después de muchos años lejos de sus puestos de trabajo y cerca de los despachos directivos, tienen más intereses comunes con la patronal que con los trabajadores a los que representan.

Respetando cualquier opinión en contrario, nosotros, sin utilizar el comodín de la llamada, creemos que la respuesta correcta es la b.

En todo caso, los Convenios Estatales, según reconocen los propios sindicatos mayoritarios en sus comunicaciones reservadas, se acuerdan previamente “fuera de la mesa” y lo que se nos transmite por medio de las circulares sindicales correspondientes no deja de ser un teatrillo mediante el que, combinando sabiamente diversas variables de las palabras reunión, negociación y acuerdo (“hemos acordado que vamos a reunirnos para intentar una negociación”, “estamos de acuerdo en negociar la posibilidad de reunirnos”, “por fin nos reunimos para negociar un acuerdo”, etc.), se dejan pasar los meses simulando una actividad negociadora inexistente y se justifica la existencia de una burocracia sindical desmesurada e inoperante.

Quienes formamos CSI en nuestra Caja pensamos que los grandes aparatos sindicales no nos han sido útiles a los trabajadores en tiempos de crecientes beneficios en el sector y menos aún nos serán útiles en los tiempos que se avecinan. Creemos que esa herramienta fundamental en la defensa de nuestros derechos que es la organización sindical debe estar al servicio de los trabajadores y no de los intereses de las cúpulas dirigentes. No estamos solos en esta manera de entender el trabajo sindical. En fechas recientes, hemos mantenido una reunión con representantes de sindicatos implantados en varias cajas (en alguna con mayoría absoluta), con el propósito de establecer estrategias comunes y cauces de cooperación que nos permitan avanzar en el desarrollo de un sindicalismo riguroso, eficaz y comprometido, que sea parte de la solución y no parte del problema.

En ello estamos
2 de Mayo de 2008

29 abril 2008

¿QUÉ PASA EN LAS OFICINAS? O, MEJOR DICHO, ¿QUÉ NO NOS PASA EN LAS OFICINAS?


En las elecciones del próximo 7 de mayo, los trabajadores de las oficinas de Asturias vamos a elegir a 21 compañeros para que nos representen y para que defiendan nuestros derechos.

CSI considera que toda propuesta electoral y toda petición de voto debe partir de un análisis serio y riguroso de la situación en la que nos encontramos en la actualidad y de los motivos que nos han llevado a dicha situación.

A estas alturas, después de 12 años de sufrir el mismo estilo de dirección (por llamarlo de alguna forma), creemos que ya nadie se hace muchas ilusiones acerca de las intenciones que sobre nuestras condiciones salariales y laborales albergan quienes dirigen (por llamarlo de alguna manera otra vez) la Caja. Sigue más vigente que nunca la circular que bajo el título IN NOMINA VERITAS (Casi todo lo que Quiso Saber Sobre la Evolución de Nuestra Estructura Salarial, Pero Nunca se atrevió a Preguntar) publicó CSI en fecha 26 de Abril de 2005, cuya lectura recomendamos a todos, y sobre todo, a los compañeros ingresados recientemente.

En dicha circular poníamos de manifiesto, con datos fehacientes, lo que estaba suponiendo en materia de retribuciones la aplicación de teorías bastante discutibles que abogan por el recorte salarial (ajeno) como herramienta de eficacia en la gestión. También hacíamos una reflexión, con plena vigencia, sobre la conveniencia de utilizar la gaseosa para este tipo de experimentos, más aún cuando quienes, por la naturaleza de la Caja y su relación con ella, no han invertido ni un solo euro en esta empresa y además proceden de realidades laborales que no pueden permitirse el lujo de darnos, a los trabajadores de la Caja, ninguna lección de productividad, rentabilidad y compromiso con nuestro trabajo. En ese momento, con los datos de 2005, describíamos lo que para los diferentes colectivos de trabajadores de oficinas estaba suponiendo la nueva estructura salarial:

Directores y Subdirectores de Oficina

Sistema de remuneración basado en bandas salariales supuestamente revisables que, a partir de unos supuestos estudios de mercado realizados por unas supuestas consultoras externas, establece un valor mínimo y máximo del puesto de trabajo. Los objetivos se fijan unilateralmente por la empresa en base a desconocidos criterios que no pueden ser discutidos ni rebatidos. Este sistema se aplica en Oficinas a partir de 2001. Los afectados (nunca mejor dicho) todavía recuerdan con estupor las explicaciones acerca de las maravillas del nuevo sistema retributivo que se les dieron en el momento de cambiar el sistema de retribución.

Para este colectivo de trabajadores, el resultado de la gestión de Menéndez ha supuesto una pérdida constante de poder adquisitivo que, dadas las actuales condiciones de arbitrariedad y de falta de transparencia, debe ser calculada por cada uno de los afectados en base al incremento de IPC de estos años (ver tabla existente en Boletines de Departamento-Planificación).

Trabajadores ingresados antes del 25-01-99

A partir de enero del 99, los complementos salariales propios de la Caja correspondientes a cada categoría laboral pasan a convertirse en complementos personales cuya congelación ha sido un objetivo prioritario de la política retributiva del Presidente.

La congelación efectiva de estos complementos desde el año 2001 ha supuesto un 13% de pérdida de poder adquisitivo en dichos complementos, que traspuesto al total del salario, supone un 5,25% de pérdida de dicho poder adquisitivo.

Trabajadores ingresados después del 25-01-99

Estos compañeros son los grandes perjudicados de la gestión de Menéndez, tanto en un primer momento como en las perspectivas de desarrollo futuro a nivel retributivo y profesional. Seis años después de su ingreso en la Caja, están percibiendo un 10% menos de salario anual real que quienes estaban en la misma situación hace 10 años (cuando Menéndez accedió a la Presidencia de la Caja). Teniendo en cuenta la subida del IPC en estos años, este colectivo de trabajadores ha sufrido una pérdida de un 45% del poder adquisitivo que se derivaba de la anterior estructura salarial. Esta rebaja salarial, unida al aumento del coste de la vivienda, ha dado como resultado que, por primera vez en muchos años, un colectivo de trabajadores de la Caja tenga cada día más dificultades para adquirir una vivienda digna, tanto por su límite de endeudamiento como por su capacidad de amortización.

La inexistencia, después de transcurridos 6 años de su ingreso en la Caja, de un modelo de carrera profesional que permita a este colectivo de trabajadores algún tipo de mejora en su situación laboral y salarial demuestra que, una vez conseguido el recorte en los sueldos (que era lo que se pretendía), las teóricas buenas intenciones de la Dirección suscritas en este y otros acuerdos han pasado a mejor vida.”

Si esto era cierto en 2005, el transcurso de estos tres años no ha hecho más que incrementar la injustificable pérdida de poder adquisitivo en tiempos de beneficios record que estamos sufriendo todos nosotros. Sobre pagas variables, pagucas y otros donativos que nos hacen con una pequeña parte de los recortes salariales en un vano intento de conseguir alguna despistada adhesión, hemos escrito varias circulares a las que, para no hacer demasiado extensa esta circular, nos remitimos.

Junto con este cambio de estructura salarial hemos venido sufriendo la implantación de un modelo de niveles que define bien a las claras el bajo concepto que de nuestro trabajo tienen quienes, para desgracia de todos, dirigen esta empresa. Hasta el 25.01.99, cualquiera de nosotros tenía derecho al desarrollo de una carrera profesional que, por antigüedad o por superar procesos de promoción abiertos a todos, permitía una progresión que acababa en la consecución de la categoría de Oficial Superior o, en su caso, la de Oficial I. Podríamos extendernos acerca de lo que significaba esta situación, pero nada mejor que echar mano de la sabiduría popular que decía “ De la mar el mero y de la Caja el Oficial Primero”.

Antes del 25.01.99, fuera cual fuera nuestro puesto de trabajo (en ventanilla, en atención personalizada, como subdirector o como director) todos podíamos consolidar una categoría salarial digna a lo largo de los años y ninguno teníamos motivos para pensar que nuestro trabajo se consideraba “de segunda”. En la actualidad, sobre un total de 7 niveles, un Gestor Operativo Comercial tiene asignado nivel 3, un Gestor Comercial nivel 4, un Gestor de Particulares nivel 5 y un Gestor de Empresas nivel 6. Por ejemplo, si estás en ventanilla, en un día como hoy, después de trabajar duramente pagando pensiones, recogiendo y rectificando borradores de IRPF, cobrando impuestos, arreglando todo tipo de entuertos derivados de la política comercial “Duro Con Ellos” implantada por la dirección, intentando explicar que los fallos de Infocaja son “incidencias en la mejora del servicio”, procurando que la propaganda de Alonso que se acumula en atriles y mostradores no le caiga encima y le produzca diversos politraumatismos a ningún cliente, etc., etc. puedes permitirte, después de cuadrar, unos segundos de reflexión acerca de lo moralmente intolerable que resulta que, según el actual sistema, tu trabajo (o sea, tú como trabajador) no vale ni la mitad, 3/7 para ser exactos, de lo que se considera óptimo. El resto de quienes trabajamos en las Oficinas podemos aplicarnos la proporción correspondiente al nivel que se nos ha asignado. En cuanto a Directores y Subdirectores, que no están en el sistema de niveles, pueden analizar desde esta perspectiva la congelación de sus salarios y la curiosa circunstancia de que el sueldo que percibe siempre es superior a lo que determina la Dirección y sus Bandas que vale realmente el trabajo que realiza.


A todo esto hay que añadir el desgaste que nos ha supuesto situaciones laborales de brutal acumulación de tareas, sea por motivos externos a la Caja, como la implantación del Euro, sea por decisiones de la dirección, como el desastre de Infocaja, las campañas de colocación a calzador de tarjetas, el empeño en convertirnos en una sucursal de Hacienda sin ampliación de plantilla durante el periodo de la declaración de IRPF, los experimentos en materia de Reducción a la Mínima Presencia del Personal en Oficinas a Mayor Gloria de la Cuenta de Resultados y la Propaganda en la Prensa del Movimiento, la represión generalizada con ceses de Directores y Subdirectores y los traslados a 25 kilómetros y la última cacería de Gestores de Particulares, los expedientes disciplinarios por motivos ridículos, la intención permanente y deliberada de generar un clima de miedo, división y enfrentamiento entre quienes trabajamos en las Oficinas, el desprecio permanente a lo que somos como trabajadores y personas.

Han sido años duros, muy duros. No ha sido fácil trabajar todos y cada uno de estos días sabiendo que nuestros peores enemigos están adentro y muy arriba. No es sencillo correr este maratón frente a una competencia cada día más agresiva llevando sobre los hombros un pesado lastre de incompetencia directiva. Pero, a pesar de todo, los trabajadores de la Caja seguimos de pie y, por mucho que se empeñen, no vamos a venir a trabajar de rodillas. Ni nos han vencido, ni nos han convencido.

Por todo esto, CSI considera necesaria una actividad sindical basada en el análisis riguroso y crítico de una gestión cuyos resultados, según sabemos sobradamente como trabajadores de la Caja, ofrecen muchas más sombras que luces; un sindicalismo que no responda a los intereses de ningún grupo de poder interno o externo; una estrategia sindical, organizada y sostenida en el tiempo, de resistencia al deterioro de nuestras condiciones laborales y salariales y de denuncia permanente de los atropellos a nuestra dignidad profesional y personal.

En ello estamos

29 de abril de 2008

25 abril 2008

CAMPAÑA ELECTORAL

Desde un primer momento, CSI ha pretendido realizar una campaña electoral seria (aunque no fúnebre), rigurosa, austera en los medios, generosa en creatividad y autoexigente en los contenidos. En resumidas cuentas, una campaña que no ofenda la inteligencia de los compañeros a los que nos dirigimos ni nos haga sonrojar a quienes participamos de forma activa en este proyecto.

Dada la dispersión de nuestras oficinas, es muy difícil llegar a todos los compañeros, hablar con ellos, poder exponerles lo que pensamos que se puede y se debe hacer para defender nuestros derechos y para oponernos a tanto atropello y tanta arbitrariedad como estamos padeciendo. También quisiéramos poder hablar con todos y cada uno para transmitirles nuestro convencimiento de que la pelea no es únicamente por nuestras condiciones laborales y salariales y que lo que está en juego, sobre todas las cosas, es nuestra dignidad como trabajadores y como personas.

Este año, por primera vez y seguramente por casualidad, no se van a conceder permisos para que los candidatos puedan hacer campaña visitando las oficinas, por lo que aquellos sindicatos que no tengan horas sindicales por ser la primera vez que se presentan (casualmente, solo hay uno, CSI), no contarán con la posibilidad de hablar directamente con los compañeros. Sin comentarios. Aún así, privados de la posibilidad de este contacto directo, queremos, durante esta campaña, hacer llegar a todos nuestra certeza de que la justicia, la razón y la decencia están del lado de los trabajadores y el compromiso de que vamos a poner todo nuestro empeño para que, más primero que tarde, este largo paréntesis oscuro en nuestra vida laboral y personal no sea más que un recuerdo y para que sus responsables ........................( y hasta ahí podemos leer).

En ello estamos
25 de Abril de 2008